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Freidoras industriales, guía de compra

Freidoras industriales: Guía de compra

Tabla de contenidos

Una freidora industrial agiliza la cocina. Es especialmente útil en cocinas  que trabajan con un volumen medio o alto de frituras.  En estos casos, invertir en una freidora industrial tiene muchos beneficios para la empresa.  Es una inversión que tendrá impacto significativo en la productividad, en el incremento de los niveles de producción, en las ventas y por lo tanto, en la rentabilidad.

¿Por qué comprar una freidora industrial para la cocina profesional?

Antes de comprar una freidora industrial, es bueno conocer cuál será el impacto en la cocina. Entender los beneficios es una forma de preparar el camino para una posible compra. No se trata de comprar cualquier máquina,  sino de obtener la mejor freidora en función de las necesidades y de los recursos.

Cuando el gestor visualiza cuánto mejorarán las cosas en la cocina con una buena freidora industrial, seguramente tratará de elegir la mejor dentro de sus posibilidades. Al razonar acerca de los beneficios del uso de una freidora industrial, la mente se abre y se valora en su justa medida esta herramienta.

¿Cuál es la mejor freidora industrial?  El concepto de ‘mejor’ está asociado al perfil de la cocina, al volumen de ventas de alimentos que requieran fritura, al espacio disponible, a las instalaciones de energía y, en gran medida también, de la disponibilidad de dinero para la compra. Estos factores son claves a la hora de las decisiones.

Beneficios de usar una freidora industrial en la cocina de restaurante o delivery

Independientemente del modelo de freidora industrial que se elija, en general todas tienen ciertas características que determinan las ventajas de su uso. Las más destacadas son:

  • Permiten freír volúmenes importantes de ingredientes, en poco tiempo.
  • La cocción es rápida y pareja. Están diseñadas para obtener un resultado uniforme en cada tanda procesada.
  • Son fáciles de usar.
  • Tienen sistemas de seguridad.
  • Hay modelos programables que liberan tiempo del cocinero. Se programa temperatura y tiempo. De este modo, una vez que la freidora industrial se pone en marcha, el cocinero puede ocuparse de otra tarea mientras la máquina trabaja.
  • Son de fácil higiene y limpieza.
  • Reducen la emisión de olores que impregnan el ambiente.
  • Ahorran energía, pues tienen sistemas de conservación de calor.

Economía es el concepto que sintetiza los beneficios de contar con una freidora industrial en la cocina del negocio. Los clientes reciben sus órdenes perfectas, con menos demoras y este beneficio contribuye a su satisfacción.

Por su parte, los cocineros liberan tiempo para ocuparlo en tareas en las que su presencia es imprescindible. Economía de tiempo y de recursos que impacta en la satisfacción del cliente y en la rentabilidad.

Tipos de freidoras industriales

Antes de comprar una freidora profesional conviene conocer qué máquinas se ofrecen en el mercado. Es importante investigar los detalles y analizarlos en función del trabajo específico al que se destinará. Hay empresas reconocidas en hostelería y restauración que disponen de variedad de freidoras y de asesoramiento técnico que resolverá todas las dudas.

Una clasificación básica de las freidoras industriales atiende a la fuente de energía con la que funciona la máquina.  Existen freidoras a gas y freidoras eléctricas.  La elección por una u otra dependerá fundamentalmente de las instalaciones del local en el que se utilizará

Freidoras industriales a gas

Se calientan más rápidamente que las eléctricas. A esta característica se suma la ventaja de que el gas es más barato que la electricidad. Una condición que puede definir la elección de una freidora industrial a gas es la instalación, pues requiere un lugar fijo en el que exista conexión a esta fuente de energía. Algunas se usan exclusivamente con gas propano o butano, otras admiten gas natural. En caso de gas envasado requiere de atender a la provisión.

Las freidoras a gas pueden ser:

  • Para instalarse sobre una mesa o soporte
  • Con mueble y patas para ser ubicadas sobre el piso.
  • De una o de dos cubas con capacidades diversas.

Hay modelos que incluyen diferentes dispositivos, por ejemplo:

  • Quemadores fabricados en acero inoxidable.
  • Termostato de seguridad.
  • Encendido electrónico y regulación termostática de temperatura.
  • Visor para comprobar la ignición.
  • Patas regulables.
  • Alta eficiencia energética, con calentamiento mediante tubos transmisores de calor en el interior de las cubas.
  • Filtro de recuperación de aceite.
  • Partes desmontables para facilitar la limpieza.

Freidoras industriales eléctricas

Las freidoras industriales eléctricas son muy cómodas, no necesitan instalación especial,  pues se conectan a un tomacorriente. Disponen de paneles en sus paredes internas que calientan el aceite. En general, las freidoras industriales eléctricas tardan unos minutos más en calentar que las de gas,  pero no es significativa la demora.  Los usuarios opinan que este tipo de freidora industrial es más económica en cuanto a consumo energético que la de gas si se utiliza por tiempo prolongado y muy frecuentemente.  Además, puede ser trasladadas sin complicaciones.

Algunas características de las freidoras eléctricas:

  • Al igual que las que funcionan a gas, existen freidoras industriales eléctricas de una o de dos cubas con capacidades diferentes.
  • Se fabrican modelos para sobremesa o con patas regulables y mueble para ubicar sobre el piso directamente.

Rasgos destacados que es conveniente que posean las freidoras industriales

  • Material fácil de limpiar, el acero inoxidable es una excelente opción.
  • Termostato de trabajo y de seguridad
  • Micro interruptor de seguridad
  • Tapa con asa
  • Grifo para vaciado del aceite

¿Qué tener en cuenta a la hora de comprar una freidora industrial?

La información sobre modelos, dimensiones y dispositivos que incluyen es fundamental para tomar la decisión de cuál freidora industrial comprar. Como toda compra de máquina para la cocina, debe planificarse bien.  Esto implica que hay que definir algunos aspectos que condicionarán el modelo a elegir.

  1. El volumen de uso. En función del uso se decidirá el tamaño y la capacidad de la freidora.
  2. El tipo de energía disponible y más conveniente.
  3. Tiempo de recuperación de la temperatura del aceite. Es importante considerar el tiempo que tarda el aceite en recuperar la temperatura una vez que se introducen los alimentos. De este índice de recuperación dependerá el tiempo del procesamiento e impactará en el consumo energético.
  4. El espacio disponible y el sistema de trabajo en la cocina. Estas variables son importantes para decidir si se opta por una freidora sobremesa o una de pie.
  5. Facilidad de la limpieza. El acero inoxidable es un material noble para la cocina. Se limpia fácilmente y tiene buena duración. Las cubas, los cestos y el cabezal deben poder extraerse con facilidad y sin herramientas.
  6. La atención postventa. Es importante cerciorarse de que existen repuestos y recursos para el mantenimiento en la zona.

La mejor forma de comprar es realizar un análisis de las ofertas en el mercado, pedir asesoramiento en las empresas vendedoras y comparar marcas y precios.

Sugerencias para usar la freidora industrial en la cocina profesional

Sea cual sea la freidora industrial que se instale en la cocina, es aconsejable tener en cuenta algunas medidas de precaución para evitar accidentes y para garantizar los resultados de la cocción.

1. Evitar mezclar diferentes tipos de aceites.

La mezcla de aceites puede provocar problemas ocasionados por la falta de compatibilidad química. En caso de mezclar aceites que no sean químicamente compatibles, se puede alterar el sabor de los alimentos.

El consejo de no mezclar aceites es válido también para aceites nuevos y usados. No es conveniente incorporar aceite nuevo a un volumen de usado. Cuando el aceite se reutiliza reiteradamente se desestabiliza y cambia su consistencia y sabor. Agregar aceite nuevo es desperdiciarlo.

2. Seleccionar cuidadosamente la temperatura

Si la temperatura es demasiado elevada, se corre el riesgo de que los alimentos se quemen por fuera y permanezcan crudos por dentro. Si es demasiado baja, absorberán más aceite.

Los cocineros experimentados aconsejan que la temperatura no sea superior a los 200º C, 375º F. La experiencia ayudará a encontrar la temperatura ideal, y los termómetros de cocina  son auxiliares importantes.

3. Secar bien los alimentos antes de incorporarlos a la freidora industrial

El exceso de humedad de los alimentos en el aceite perjudica el proceso. Cuando el agua llega al aceite caliente, se convierte en vapor recalentado y puede salpicar, provocando quemaduras. Además, con el secado se perjudica menos el aceite y se acelera el proceso de cocción.

4. Respetar las condiciones de la freidora

Cada freidora tiene límites que es imprescindible respetar. Se trata de límites en la capacidad, en el tiempo de uso continuado, en el volumen máximo o mínimo de aceite y de productos a freír.

5. Otras precauciones

Tener extintores cerca de la cocina e instalar detectores de humo y de fuego son medidas de seguridad válidas para el uso de una freidora y de cualquier otra máquina de cocina que trabaje con calor. En general, todos los manuales de uso de las freidoras tienen recomendaciones de seguridad que deben ser tenidas en cuenta.

La freidora industrial es una máquina que tiene un gran impacto en la cocina que trabaja con abundantes procesos de frituras. Elegir la adecuada es una condición fundamental para que realmente rinda y favorezca la productividad. Por esta razón, el proceso de compra debe ser planeado contando con asesoramiento profesional.

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1 comentario en “Freidoras industriales: Guía de compra”

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